Atteneri Hernández
Si has venido hasta aquí, significa que te interesa conocer un poquito más acerca de mí. Qué considerado por tu parte, ¡te lo agradezco!
Para empezar, estudié Diseño en la Universidad de La Laguna, y actualmente estoy estudiando el máster de Diseño, Desarrollo y Comercialización de Videojuegos en la Universidade da Coruña, con el objetivo de especializarme en este sector.
Ahora mismo, lo que más me motiva es aprender: me gustaría aprovechar el tiempo que tengo mientras estudio para participar en game jams, experimentar con mis propios proyectos y conocer a otras personas del sector.
Además de esto, me encanta escribir en mi tiempo libre. Llevo cinco años aprendiendo técnicas literarias y actualmente estoy escribiendo una novela de fantasía cozy. Al ser de género acogedor, mi libro no se centra en batallas épicas, sino en apreciar lo bonito de la cotidianidad y en el crecimiento personal de cada personaje.
Aunque adoro la literatura, no creo que sea lo único importante en un videojuego: opino que, si el juego en sí no es divertido, una buena historia no es suficiente. Como diseñadora, mi prioridad es crear juegos cuya jugabilidad sea interesante y consiga transmitir las sensaciones deseadas para las jugadoras y los jugadores.
Personalmente, he jugado a una amplia variedad de géneros, con el objetivo no solo de divertirme —que también—, sino para enriquecerme como diseñadora. He probado juegos fps como Ghost Recon Breakpoint, Battlefield 6, y Counter Strike 2; juegos de acción y terror como Dead By Daylight y The Texas Chainsaw Massacre; juegos con experiencias multijugador como A Way Out, It Takes Two, Split Fiction, Unravel 2, Blanc, Little Nightmares III, y pronto Reanimal, en cuanto salga; juegos con protagonistas femeninas, como las diferentes sagas de Tomb Raider, Gylt, Bye Sweet Carole, y muchas más; juegos cozy como Strange Horticulture, Naiad, Minami Lane, Cats & Cups, etc; juegos de puzles como Escape Simulator, Inbento, Is This Seat Taken?... Y muchísimos más.
Supongo que, como tú, los videojuegos tienen un rincón muy especial en mi corazón. Creo que tienen el poder de regular las emociones, crear vínculos e influenciar a las personas. Por ello, me gusta crear entornos seguros —o no tan seguros, si hablamos de juegos de terror jaja—, donde las jugadoras y los jugadores puedan disfrutar y sentirse bien. Lo que más me hace ilusión es conseguir que la gente sea un poquito más feliz con mis creaciones.